Charles Baudelaire, el poeta maldito ¿Lo conoces?

Charles Pierre Baudelaire, fue un poeta francés al que muchos consideran el autor del “quiebre” que dio paso a la poesía modernas y/o contemporánea, y quien fue parte además del grupo de los denominados “poetas malditos”, y según mi punto de vista, el más maldito de todos, lamentablemente o afortunadamente para él. Su mayor influencia fue ni más ni menos que Edgar Allan Por, a quien tradujo varias de sus obras. 

Tuvo una vida bohemia y llena de excesos, al punto tal que contrajo sífilis a muy corta edad.

Es el poeta maldito por excelencia, su obra altamente “impregnada por la visión del mal”, pervero, silenciado y sin reconocimiento, al poco tiempo de su muerte se convierte en un poeta obligatorio. 
Nació en París en el año 1821, y no fue hasta bien entrada su juventud que se introduce en la bohemia, allí comienza a llevar una vida despreocupada y nace su adicción a las drogas. 
En sus últimos años publica su obra máxima, lo cual desata una violenta tormenta alrededor de su persona, ya que sus poemas fueron considerados como: ‘ofensas a la moral pública y las buenas costumbres”. 
Finalmente muere en el año 1867, postrado por la hemiplejía, sin hablar, ni oír, ni escribir, en la oscuridad y acompañado por su madre. 
Una gran ironía, el poeta que nos mostró el mundo dentro de lo oscuro, pasa un año postrado en ese aislamiento antes de poder partir. 
Su libro: “Las flores del mal”, no nos propone un universo trascendente, ideal o sublime. Por el contrario, parte de la sordidez misma, y allí gana el vuelo poético; la transforma, lo hace posible, nos recuerda su existencia. 

Algunos poemas de Baudelaire 

EL ALBATROS
A menudo, por divertirse, los hombres de la tripulación
Cazan albatros, los vastos pájaros de los mares,
Que siguen, indolentes compañeros de viaje,
Al navío que se desliza por los abismos amargos.
Apenas los han colocado en la cubierta,
Estos reyes del cielo torpes vergonzosos,
Dejan lastimosamente sus grandes alas blancas
Colgando como remos a su costados.
¡Qué torpe y débil es este alado viajero!
¡Muy buen nadador! ¡Muy feo aparece!
Uno lo provoca dándole con una pipa en el pico, 
Otro imita, cojeando, al débil que volaba. 
El poeta se parece al príncipe de las nubes
Que frecuenta la tempestad y se ríe del arquero;
Exilado en el suelo en medio de los abucheos, 
Sus alas de gigante le impiden caminar.
PERFUME EXÓTICO
Cuando, los dos ojos cerrados, en una tarde cálida de otoño,
Respiro el olor de tu caluroso seno,
Veo propagarse riberas felices
Que deslumbran los fuegos de un sol monótono.
Una isla perezosa donde la naturaleza da 
Árboles singulares y frutos sabrosos;
Hombres cuyos cuerpos son esbeltos y vigorosos,
Y mujeres cuyos ojos por su franqueza asombran.
Guiado por tu olor hacia encantadores climas, 
Veo un puerto colmado de velas y de mástiles
Todavía cansados por las olas marinas,
Mientras que el perfume de verdes tamarindos,
Que se propaga en el aire y me inunda la nariz,
Se mezcla en mi alma al canto de los marinos.

Otras de sus obras

  • Las flores del mal.
  • Poemas en prosa.
  • Los paraísos artificiales.
  • El albatros.
  • Diarios íntimos.

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